Refuerza tus defensas con estos tips

16/04/2020 Es muy importante tener un sistema inmune capaz de enfrentarse a cualquier microorganismo que nos ataque. Debemos de ayudar a las defensas. El sistema defensivo se encarga de eliminar cualquier cuerpo extraño, desde una astilla de madera o los puntos quirúrgicos hasta bacterias, hongos y virus. Por eso, cuanto más potenciemos nuestras defensas, más sanos estaremos.

Cuidar nuestro sistema inmunológico requiere de un conjunto de actividades, ya que como su nombre lo indica es un sistema que se compone de muchas partes a las que debemos prestar atención. Hoy te presentamos tips para que tu sistema inmune funcione de manera óptima:

-La alimentación es esencial. Los alimentos que consumes son los que aportan los nutrientes necesarios a tu cuerpo para curarse y prevenir enfermedades. Evita consumir alimentos muy procesados y fumar, intenta consumir gran variedad de frutas y verduras, legumbres, además de cereales integrales, y alimentos que aporten proteínas y grasas saludables, como puede ser el aguacate, el aceite de oliva extra virgen, frutos secos como nueces y almendras, huevos o pescado azul de tamaño pequeño.

-Mantente hidratado. Beber suficiente agua es clave a la hora de que muchas funciones de cuerpo se desarrollen normalmente. Bebe agua siempre que tengas sed, no deberías pasar más de 2 horas sin beber, para no olvidarte intenta tener agua a tu alcance en todo momento.

– Duerme lo suficiente. Dormir correctamente durante al menos unas 7-8 horas es muy importante para proteger nuestro sistema inmune. Cuanto más y mejor descansamos, mayor es la concentración de glóbulos blancos, los cuales son las células encargadas de defender al organismo de las infecciones y ayudar a eliminar los residuos y desechos. Gran parte de las células defensivas se generan durante el sueño. Si dormimos poco y mal nuestro organismo se protege, redobla el trabajo del sistema inmunológico, lo mismo que sucede en situaciones de estrés, y este sobre esfuerzo lo debilita.

-Sé positivo. Las emociones influyen más de lo que crees en las enfermedades.  Se ha demostrado que cuando una persona pasa por problemas emocionales como depresión o ansiedad, se hace más propensa a padecer desde una simple infección hasta una enfermedad autoinmune (provocada por el propio organismo tal como la colitis, artritis etc) Y, a la inversa, tener una visión positiva de la vida, ser optimista, agradable, esforzarse por superarse, puede revocar procesos infecciosos.

 Aumenta la vitamina C.  Como dijimos una alimentación sana es necesaria para nuestra protección y debe contener una buena dosis de vegetales. Porque favorece la producción de interferón, un factor celular que frena las infecciones, y participa en la formación de colágeno, un componente esencial de las membranas celulares, por lo que mantiene las barreras defensivas. Unas espinacas frescas son más ricas en vitamina C que las naranjas e incluso que los kiwis. Encuentra una dosis extra de vitamina C en un plato de brócoli, pimientos verdes y tomates.