Primer día de clases: como ayudar a tus hijos a vivir ese proceso.

15/08/ 2019  Llego el momento de comenzar la educación escolar, tu pequeño ya es un niño grande, es momento de que emprenda su camino de aprendizaje en la escuela y tanto para él como para ti puede ser motivo de angustia el primer día que se enfrente a esta nueva etapa.

Puedes ayudar a tus hijos en este proceso con unas cuantas actividades que le harán vivir esta experiencia como algo normal  y agradable.

En primer lugar puedes llevarlo a las instalaciones de la escuela previamente para que se familiarice, un pequeño recorrido para que conozca el salón, la cafetería, el área  de juegos. También háblale sobre las reglas que tendrá que seguir, la filosofía de la escuela en sencillas palabras, para que no le tome nada por sorpresa.

Prepara a tu hijo también haciéndolo que participe al momento de forrar cuadernos, elegir su mochila, etiquetar con su nombre sus artículos escolares, esto le va a emocionar bastante.

La noche antes del primer día es muy importante que descanse bien, preparen juntos su uniforme y  dejen listos sus útiles escolares.

Las primeras palabras por la mañana son muy importantes, intenta motivarlo para que sepa desde el primer día que puede ser capaz de lo que se proponga, frases como: vas a aprender muchas cosas nuevas, tendrás nuevos amigos, etc.

Prepárale un lunch saludable incluyendo algo de lo que más le guste, si le incluyes un extra para compartir también será un punto a su favor para hacer nuevos amigos.

Salgan con el tiempo adecuado de casa, llegar temprano le hará sentir confianza, si lo llevas de prisa se sentirá estresado y si llega tarde pasara vergüenza desde el primer día y le afectará.

Camino al colegio recuérdale lo que vivirá ese día, que nada le tome por sorpresa.

El momento ha llegado, es la hora de dejarlo en la escuela, despídelo breve y cariñosamente, no hagas tu la despedida más difícil de lo que será, evita las lágrimas o sobre llenarlo de besos y abrazos.

Por la tarde platica con él de cómo le fue, ayúdale a identificar sus emociones y sentimientos y que sepa expresarlos, que sepa cuándo está triste, enojado, feliz.  Si al preguntarle solamente  te contesta: bien, no lo presiones, dale su tiempo, que te cuente a su paso.

Finalmente confía en la capacidad de adaptación de tu hijo, sólo así podrás trasmitirle seguridad con palabras y sobre todo con actos.