Inteligencia emocional: Utiliza tus emociones a tu favor

19/09/2019 Las emociones juegan un papel fundamental en nuestras vidas porque determinarán cómo nos sentimos, qué es lo que hacemos y cómo nos relacionamos. Por eso es que tomar control de ellas a través de un desarrollo de nuestra inteligencia emocional es una buena forma de fortalecer nuestra capacidad de crear la vida que queremos.

Al actuar con inteligencia emocional puedes lograr lo siguiente:

-Que quienes te rodean se sientan a gusto contigo.

-Que al estar a tu lado no experimenten ningún tipo de sensación negativa.

-Que confíen en ti cuando necesiten algún consejo tanto a nivel personal como profesional.

Además una persona que dispone de inteligencia emocional es capaz de reconocer y de manejar todo lo que pueden ser las emociones de tipo negativo que le sucedan, tiene mayor capacidad de relación con los demás, porque cuenta con la ventaja de poder entenderlos al ponerse en su lugar.

También logra utilizar las críticas como algo positivo, ya que las analiza y aprende de ellas. Dentro de las principales ventajas también está que al saber encauzar convenientemente las emociones negativas, tiene mayor capacidad para ser feliz.

Pero, ¿Cómo desarrollarla? Aquí te dejamos 3 interesantes pasos:

1.-  Reconoce tus emociones. Debemos ser conscientes de las emociones que sentimos, ya sean positivas o “negativas”, y qué es aquello que las genera. Podemos, por ejemplo, identificar qué es, específicamente, lo que genera el estrés, la ansiedad o la preocupación en nuestras vidas. Aún cuando todavía no sepamos qué hacer con ellas, saber esto nos pondrá en una posición de mayor control.

2.-Entiende tus emociones. Después de reconocerlas, ahora hay que tratar de entender esas emociones. Pregúntate ¿Qué hay detrás de esa emoción? ¿Qué la genera? Estas son preguntas que debemos intentar responder porque si lo hacemos, descubriremos más acerca de nosotros mismos.

3: Maneja tus emociones.Cuando ya sabemos las emociones frecuentes en nuestro día a día y sabemos por qué las sentimos, ya podemos pensar en manejarlas.

Para ello es necesario conocer los tres factores que determinan una emoción: Nuestra postura física, las palabras que utilizamos y los pensamientos que tenemos.

Para cambiar una emoción, debemos cambiar uno o más de estos factores, en ti está descubrir cuales son los que requieren más trabajo.

Como verás lograr la inteligencia emocional es un trabajo constante, sin embargo una vez que lo logres los beneficios en tu vida serán de gran relevancia.