Comer saludable durante tu jornada laboral es posible

04/06/2020 Muchas veces en el trabajo nos domina el estrés, las prisas, las preocupaciones y rara vez nos ponemos a pensar en la alimentación. Sin embargo,  lo que comemos determina en gran medida el rendimiento que tendremos durante el día, tanto en lo laboral como en lo personal.

Una deficiente alimentación en el trabajo afecta a la salud y a la proactividad, por eso es importante cuidar nuestra alimentación mientras trabajamos teniendo en cuenta las calorías que necesitamos, porque no necesita la misma energía una persona que está realizando esfuerzos físicos a una persona que está la mayor parte del día sentada en la jornada laboral.

Hoy te presentamos algunos consejos para mejorar tu alimentación mientras trabajas.

1.- Es una buena idea llevar un diario de nutrición durante algún tiempo y luego analizar los resultados.

2.- Nunca te saltes el desayuno: Comenzar siempre el día con un desayuno nutritivo y lleno de energía es sumamente importante. Tu cerebro funcionará mejor y evitaras la tentación de comer comida chatarra de la máquina expendedora o la tienda de conveniencia más cercana. Estudios han demostrado que desayunar no sólo mejora la memoria y los niveles de concentración, sino que también mejora el estado de ánimo y reduce el nivel de estrés.

3.- Tener comida saludable siempre a la mano. Para combatir los ataques repentinos de hambre, debemos tener en el cajón del escritorio snacks saludables, bajos en calorías y nutritivos, tales como barras de proteína, pequeñas porciones de mezcla de frutos secos o nueces.

4.- Bebe suficiente agua. Mantenerte hidratado traerá grandes beneficios a tu salud. Durante el día debes beber al menos 1 litro de agua, siempre que consumamos frutas y verduras sino aumentar a un litro y medio. El agua te ayuda a pensar y a concentrarte mejor.

5.- Prepara tus alimentos con anterioridad. La mejor manera de controlar lo que comes es simple, debes cocinar. Planifica tus comidas el fin de semana para que tengas listo tu menú semanal y apégate a él lo más que puedas. Comprar comida en la calle será siempre un motivo para no comer del todo sano, esfuérzate y cocina, además de apoyar a tu salud estarás apoyando tu economía.

6. Mantente en movimiento. El trabajo sedentario puede ser duro y no es un buen aliado para un estilo de vida saludable. Igualmente podemos seguir estando activos y en movimiento en nuestro lugar de trabajo: por ejemplo, podemos usar las escaleras en lugar del ascensor para ir de un piso al otro o salir del transporte público una o dos paradas antes de nuestro destino.